Por esta canción Los Alegres del Barranco Pierden sus Visas

Un concierto que terminó en desastre: Estados Unidos cancela las visas de la banda tras proyectar las fotos de El Mencho y El Chapo en pleno show.
Una actuación que parecía ser solo una fiesta terminó desencadenando un escándalo internacional. Este lunes, Estados Unidos ha tomado la drástica decisión de retirar las visas de trabajo y turismo a los miembros de Los Alegres del Barranco, tras la viralización de un polémico momento ocurrido durante su concierto el pasado sábado en Guadalajara. Las imágenes proyectadas en el escenario, que incluían las fotografías de dos de los más poderosos capos del narcotráfico mexicano –Nemesio Oseguera, alias El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y Joaquín El Chapo Guzmán, exlíder del Cartel de Sinaloa–, fueron el detonante de este conflicto.
Las fotos de los capos, proyectadas en el fondo mientras la banda tocaba narcocorridos como El del Palenque, encendieron la polémica. En esa misma canción, se mencionan abiertamente las conexiones con el CJNG, lo que hizo que la presentación fuera aún más controvertida. Con letras como “Soy el dueño del palenque, cuatro letras van al frente, soy del mero Michoacán, donde es la Tierra Caliente, soy el señor de los gallos, el del cartel jalisciense”, la banda se metió de lleno en un campo minado de repercusiones.
La decisión de retirar las visas afecta a los cuatro miembros de la agrupación: Armando Moreno Álvarez, José Pavel Moreno Serrano, José Carlos Moreno Álvarez y Cristóbal Reyes López. Con esta medida, el gobierno estadounidense ha dejado claro que no tolerará la apología al narcotráfico, ni siquiera en el ámbito musical.
Este incidente ha tenido lugar en un contexto extremadamente sensible. Apenas unas horas antes del concierto, México vivía conmocionado por el hallazgo de un rancho utilizado para entrenar sicarios del CJNG en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, a solo una hora del auditorio donde Los Alegres del Barranco se presentaron. Este descubrimiento ha intensificado la tensión en todo el estado, con el gobernador Pablo Lemus comprometido a tomar acciones decisivas para erradicar manifestaciones de violencia como esta.
En medio de la crisis, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su rechazo durante la conferencia mañanera de este lunes: “No debería de ocurrir, imagínate, no está bien. Que se haga una investigación, no es correcto”, subrayó. La situación se complica aún más cuando la violencia vinculada al narcotráfico sigue siendo una realidad palpable en las calles, y eventos como este solo contribuyen a la normalización de la misma.
Los Alegres del Barranco, originarios de Culiacán, Sinaloa, tienen una historia marcada por la polémica. Desde su formación en 2005, su ascenso estuvo ligado a la popularidad de los narcocorridos, canciones que narran las hazañas (y a veces, la idolatría) hacia los grandes capos de México. Temas como El 701, El Encierro de Joaquín y El Costal Lleno de Piedras son prueba de su éxito en las redes sociales, pero también de la crítica por su cercanía con el crimen organizado.
La decisión de Estados Unidos de retirar las visas a los miembros de Los Alegres del Barranco no es un hecho aislado. En los últimos años, el gobierno estadounidense ha tomado medidas enérgicas contra figuras del entretenimiento vinculadas al narcotráfico. Ya en 2017, el futbolista Rafael Márquez y el cantante Julión Álvarez fueron incluidos en la lista negra del narcotráfico por presunto lavado de dinero, una acción que también afectó sus visados y negocios en territorio estadounidense.
Este tipo de incidentes subraya la creciente tensión entre la libertad de expresión y la apología al crimen organizado. El reto para México es encontrar una forma de erradicar la glorificación de la violencia sin coartar la libertad creativa de los artistas. Mientras tanto, Los Alegres del Barranco enfrentan las consecuencias de un homenaje no deseado a los capos del narcotráfico.